El rape del Cantábrico es una de las especies más singulares y valoradas que cada día pasan por la Lonja de Gijón. Conocido en Asturias como pixín, destaca tanto por su biología como por su papel dentro de la pesca responsable de nuestras costas.
Los rapes están en el fondo marino semienterrados y quietos. Tienen un licio muy largo, con un señuelo que atrae a sus presas como una caña de pescar, por lo que se le conoce también como pez pescador. Pasan muy desapercibidos y respiran 30 veces mas lentos que es resto de los peces, El color de su piel oscura les hace permanecer ocultos: su estrategia de alimentación se llama “sentarse y esperar”.
Hay dos tipos de rape el rape blanco y el rape negro, que se diferencia por el color de la piel que recubre la cavidad abdominal.
El rape se captura durante todo el año, aunque su mejor momento coincide con los meses más fríos. En la Lonja de Gijón, además, apostamos por una gestión responsable del recurso: respetamos las tallas mínimas y los periodos de veda establecidos, de modo que cada ejemplar que llega a subasta procede de una pesca legal y trazable. El rape (Lophius piscatorius) es, asimismo, una especie estudiada por organismos como el Instituto Español de Oceanografía.
Pueden vivir hasta 25 años y alcanzar los 120 cms de longuitud.
Se distribuyen por todos los mares europeos y habitan en fondos arenosos y fangos, donde pasan desapercibidos.
El rape blanco es más típico de aguas frías, mientras que el rape negro de aguas más cálidas.
Ambos tienen una dieta oportunista. El rape blanco es más activo durante el día mientras que el rape negro es más activo por la noche. Se cree, que sus distintos patrones de actividad evitan la competencia entre las dos especies.
En el Cantábrico habitan las dos especies.