La mejor época para consumir salmonete del Cantábrico va de primavera a otoño, principalmente entre abril y octubre. Durante estos meses, su carne alcanza mayor calidad y contenido graso. Además, es en esta época cuando los ejemplares llegan a la lonja en mayor cantidad y en las mejores condiciones. Por eso, el verano es el momento en el que más presencia tiene en la Lonja de Gijón.
Muy apreciado en la cocina por su sabor intenso, el salmonete admite preparaciones sencillas que resaltan su calidad: a la plancha, al horno con hierbas, frito entero o en papillote. Dado su tamaño compacto, se cocina habitualmente entero, lo que ayuda a conservar todos sus jugos. En la gastronomía asturiana, además, es frecuente encontrarlo en mercados y restaurantes durante los meses de verano, cuando alcanza su punto óptimo.
Desde el punto de vista nutricional, el salmonete es un pescado semigraso con un perfil muy completo. Por un lado, aporta proteínas de alta calidad y vitaminas del grupo B, especialmente B12. Por otro lado, su contenido en fósforo, potasio y ácidos grasos omega-3 lo convierte en una opción muy recomendable dentro de una dieta equilibrada. De hecho, al igual que otras especies del Cantábrico, su consumo regular contribuye a los beneficios de la dieta atlántica.