La breca, también conocida como pica en algunas zonas del Cantábrico, es uno de los pescados blancos más delicados y apreciados que pasan por la Lonja de Gijón. Un pez de fondo con una biología fascinante y una carne exquisita que merece mucha más atención de la que recibe.
La breca es un pez carnívoro que se alimenta principalmente de pequeños crustáceos, moluscos, gusanos marinos y pequeños peces.
Busca su alimento cerca del fondo marino, donde pasa la mayor parte de su vida.
Se distribuye por el Atlántico oriental y el Mediterráneo, y es una especie habitual en las costas del Cantábrico y en las subastas de la Lonja de Gijón.
La breca o pica puede cambiar de sexo durante su vida: muchos individuos nacen hembras y luego se vuelven machos. Es lo que se conoce como hermafroditismo protógino, una estrategia reproductiva que permite a la especie adaptarse a las condiciones de su entorno y garantizar su reproducción.
Su carne es blanda, delicada y exquisita. Es muy apreciada, aunque no tan conocida como la del besugo, con el que comparte familia.
Su bajo contenido calórico la convierte en un pescado de fácil digestión, ideal para una dieta saludable y equilibrada. Admite múltiples preparaciones: a la sal, al horno, a la plancha o en caldo.
Un pescado blanco de temporada que vale la pena buscar cuando aparece en la lonja.