Especie

Dorada

El pez del entrecejo dorado

Su seña de identidad más distintivas y llamativa es una franja dorada que atraviesa su cabeza entre los ojos, que se vuelve más intensa con la edad.

La dorada del cantábrico tiene una cabeza compacta, grande en relación al cuerpo, con una frente arqueada y ojos relativamente pequeños. 

Sus labios gruesos y su mandíbula fuerte están adaptados para triturar moluscos y crustáceos,  que son la base de su alimentación. También incluye en su dieta pequeños peces, algas y algunas plantas marinas. 

Curiosidad...

Los romanos comenzaron a cultivar doradas en sistemas cerrados de jaulas o estanques para asegurar un suministro constante de este pescado, una práctica que se considera precursora de la acuicultura moderna.

La dorada del cantábrico no aporta grasas trans, sino que tiene un contenido de grasa saludable como es el ácido graso Omega 3. Al ser un pescado blanco o semigraso, la dorada tiene un bajo contenido calórico,

Preguntas frecuentes sobre la dorada del Cantábrico

La dorada del Cantábrico se captura durante buena parte del año, aunque los meses de otoño e invierno suelen ofrecer los ejemplares de mejor calidad. En esa época su carne está más firme y sabrosa, y llega con regularidad a la Lonja de Gijón.
Su nombre procede de la franja dorada que luce entre los ojos, sobre la frente, muy visible en los ejemplares frescos. Es un pez de la familia de los espáridos, de cuerpo ovalado y color gris plateado con reflejos.
La dorada salvaje, como la del Cantábrico, tiene una carne más firme y un sabor más intenso que la de acuicultura, ya que vive en mar abierto y se alimenta de forma natural. Por eso los ejemplares capturados en lonja son los más apreciados.
La dorada es muy versátil en la cocina. Admite preparaciones sencillas que respetan su sabor, como al horno, a la sal, a la espalda o a la plancha. Su carne blanca, jugosa y con pocas espinas la hace ideal para todos los públicos.
La dorada del Cantábrico se captura con artes selectivas como el anzuelo y el enmalle. La Lonja de Gijón vela por que se respeten las tallas mínimas y los periodos de veda, garantizando la trazabilidad de cada captura y la sostenibilidad de la especie.