Especie

Gallo

El Gallo: El pez de los ojos saltones

El gallo, una vez terminada la metamorfosis y ya en el fondo del mar, reposa y pasa desapercibido al no pigmentarse la piel sobre el costado ciego. Esto le permite vivir en el fondo manteniendo una visión bifocal.

Hay dos especies, una ojito de cuatro puntos, con el rostro más chato y otra ojito del norte, con el rostro más afilado.

Pueden vivir hasta 15 años y alcanzar los 55 cms.

El gallo del Cantábrico es un pez plano que vive en fondos arenosos y fangosos entre los 100 y los 500 metros de profundidad.

Sus ojos, situados en el lado derecho del cuerpo, le permiten mantener vigilancia mientras permanece inmóvil sobre el fondo esperando a sus presas: pequeños peces, crustáceos y cefalópodos.

En la Lonja de Gijón, el gallo se subasta fresco cada mañana, llegando a la mesa en cuestión de horas desde su captura en el Cantábrico

Curiosidad...

El gallo es un pescado blanco de carne magra, jugosa y de sabor suave, muy apreciado en la cocina del norte de España. Es ideal para preparaciones sencillas: a la plancha, al horno con verduras o en salsa verde. Su textura firme lo hace fácil de trabajar en filetes, y su bajo contenido en grasa (apenas 1-2 gramos por cada 100 gramos) lo convierte en una opción excelente para dietas equilibradas. Por cada 100 gramos de gallo, se obtienen aproximadamente 17 gramos de proteína de alta calidad, junto con fósforo, potasio y vitaminas del grupo B.

El gallo en la Lonja de Gijón

España es el segundo país del mundo que más gallo pescado captura, solo por detrás de Francia. La flota asturiana lo extrae principalmente del Cantábrico Noroeste y del Caladero de Gran Sol, frente a las costas de Irlanda. En la Lonja de Gijón, esta especie se subasta a diario junto a otras especies de fondo, garantizando a restaurantes, pescaderías y conserveras un producto de primera frescura con trazabilidad completa desde el barco hasta el comprador.

Preguntas frecuentes sobre el gallo del Cantábrico

El gallo es un pez plano del Cantábrico que vive en fondos arenosos y fangosos, entre los 100 y los 500 metros de profundidad. Sus ojos, prominentes y situados en el lado derecho del cuerpo, le dan una visión bifocal para vigilar mientras permanece inmóvil sobre el fondo.
Existen dos especies muy similares: el gallo ojito de cuatro puntos, de rostro más chato, y el ojito del norte, de rostro más afilado. Ambas pueden vivir hasta 15 años y alcanzar los 55 centímetros de longitud.
El gallo tiene una carne blanca, fina y con muy pocas espinas, lo que lo hace ideal para todos los públicos. Se prepara habitualmente a la plancha, al horno o frito, y es muy apreciado por su sabor suave.
El gallo del Cantábrico es un pez plano que habita fondos arenosos y fangosos a profundidades de entre 100 y 500 metros, donde permanece camuflado sobre el fondo esperando a sus presas.
La Lonja de Gijón garantiza la trazabilidad de cada captura y el respeto de las tallas mínimas, asegurando una pesca responsable y sostenible del gallo a lo largo del tiempo.