Juntos echemos raíces: plantamos árboles en Torimbia

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El pasado 17 de octubre el equipo de la Lonja de Gijón cambió el puerto por el monte. Bajo el lema «Juntos echemos raíces», dedicamos la jornada a una reforestación en Asturias: plantamos árboles autóctonos en la ladera de la playa de Torimbia, en Llanes.

Fue una jornada con dos motivos para celebrar. Por un lado, el cierre de un gran ejercicio, el esfuerzo y el trabajo de todo un equipo que trabaja unido por un objetivo común. Por otro, y sobre todo, el homenaje a dos compañeras que se jubilan después de más de cuarenta años dedicados a esta casa.

Del Musel a la montaña

La jornada arrancó pronto. A las ocho de la mañana nos reuníamos en la Lonja, como cualquier día de trabajo, pero con otros planes por delante.

Desde allí salimos en microbús hacia Niembro, con la parada obligada de camino para tomar café. A las diez ya estábamos en el punto de encuentro, listos para empezar.

El mar es nuestro modo de vida. Ese día, además, lo fue la montaña que se asoma a él.

Una reforestación en Asturias con especies autóctonas

La actividad se desarrolló junto a Bosquia, una empresa asturiana especializada en reforestación con especies autóctonas y con sede en Gijón, como nosotros.

No es un detalle menor. Una especie autóctona se adapta al suelo, al clima y a la fauna que ya viven allí. Por eso cualquier reforestación en Asturias que aspire a durar debe partir de ahí.

Además, Bosquia se encarga del seguimiento de los árboles durante sus primeros años de vida. Es decir, lo plantado no queda abandonado.

Asimismo, una reforestación en Asturias como esta tiene un efecto que va más allá del día de la plantación. Los árboles tardan años en crecer, pero cada uno de ellos sujeta el terreno y da refugio a la fauna de la zona desde el primer momento.

Homenaje a dos compañeras, más de 40 años después

Después de echar raíces llegó el momento de sentarse a la mesa. Comimos en el Restaurante La Chopera, en Cardosu, y allí celebramos lo conseguido durante el año.

Pero el centro de la jornada fueron ellas. Dos compañeras que se jubilan tras más de cuatro décadas en la Lonja de Gijón.

Cuarenta años dan para mucho. Dan para ver cambiar la flota, los sistemas de venta, pasar por momentos complicados y por momentos dulces. y hasta el propio puerto. Dan, sobre todo, para dejar huella en las personas que han pasado por aquí.

Gracias por tantos años de entrega. Y enhorabuena por la etapa que ahora empieza.

Por qué una lonja planta árboles

Puede parecer que el monte queda lejos de una lonja pesquera. En realidad, no lo está en absoluto.

La salud del mar depende también de lo que ocurre en tierra. Las laderas bien cubiertas sujetan el suelo, filtran el agua que baja hacia la costa y frenan la erosión que acaba llegando al mar.

Por eso esta reforestación en Asturias encaja con el trabajo que ya veníamos haciendo en materia de sostenibilidad: la recogida de basuras marinas, el respeto a las tallas y a las vedas, y la trazabilidad de todo lo que pasa por nuestro sistema de subasta.

Conseguimos así, reducir la huella de carbono de nuestra actividad y que el impacto en el medio ambiente se minimice.

Crecer juntos y dejar huella

Los grandes equipos, como los árboles, crecen juntos, echan raíces y dejan huella.

Entre el mar que nos une y la montaña que nos acoge, el equipo de la Lonja de Gijón dejó el pasado 17 de octubre una huella que seguirá creciendo durante muchos años.

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